Aunque se ganó, mereció más (2-1)

Estaba claro que lo importante esta noche era ganar y se ganó, pero además se ganó con momentos de buen fútbol. El resultado final fue algo corto viendo los méritos de ambos equipos aunque al final tocó sufrir un poquito.

El Sevilla salió fuerte de inicio, consciente que un tempranero gol calmaría los ánimos y daría al equipo la ansiada tranquilidad para afrontar el partido.

Dicho y hecho pues a los pocos minutos Romaric puso un certero pase sobre Kanouté que éste bajó con maestría para posteriormente batir a D.Alves.

Era el minuto 4 de partido y la cosa empezaba mejor de lo esperado.

A partir de ahí el Sevilla controló la posesión del balón aunque abusando en muchos casos del pase corto en el centro sin llegar a crear peligro en la portería almeriense.

El Almería se limitaba a correr tras el balón y a encerrarse atrás mientras que el Sevilla, con un inspirado Perotti, intentaba hacer el gol de la tranquilidad.

Así se llegó al descanso, con un Palop que no había tenido a penas trabajo y un resultado justo en el marcador.

En la segunda mitad el equipo de H.Sánchez dio un pasito al frente y adelantó sus líneas, lo que permitió ver un partido más abierto. La primera ocasión de la reanudación la tuvo un inspirado Perotti, que sigue mostrando muy buenas maneras de cara al futuro. Otro de los que no falla nunca, Palop, desvió la ocasión más clara del once de Hugo Sánchez, tras un disparo de Kalu Uche. Más clara aún fue la siguiente, en pies de Renato, que no aprovechó un mal despeje de Diego Alves para marcar a portería vacía. El partido comenzaba a animarse.

Era cuestión de tiempo que llegara el segundo tanto, en una triangulación entre Capel, Kanouté y Renato, que el brasileño introduciría con suspense.

Justo premio para un Sevilla muy superior.

Cuando más plácido parecía el partido para los de Jiménez, Negredo acortó diferencias merced a un penalty cometido por Renato sobre Piatti.

Con el Almería buscando el empate, llegaron las ocasiones más claras para el Sevilla en las botas del brasileño L.Fabiano que había entrado sustituyendo a Romaric.

Estaba claro que no era la noche de Luis Fabiano y el Almería, viendo que el Sevilla no había sabido matar el partido se lanzó a la desesperada por el empate.

Hasta el final del encuentro, más incertidumbre que ocasiones por parte de los almerienses, para acabar respirando con el pitido final. Tres puntos que consolidan aún más la Champions para los de Jiménez y que sirven para pasar página de lo ocurrido el miércoles.

One comment

  1. Turko dice:

    Si no goleamos ayer tambien fué por las grandes paradas de Alves, que siempre que juega contra el SFC se luce el tío.
    Grande Perotti!!

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