Buscando el empate

Estaba claro como iba a ser el partido de ayer y la verdad es que unos y otros se ciñeron perfectamente al guión preestablecido.

Osasuna salió mordiendo, como si les fuera la vida (y es que les iba la vida…) en busca de un gol tempranero. Los pamploneses eran todo corazón, empuje y coraje, pero con poco fútbol.

Era lo que se esperaba y los nuestros, sabedores de ello, se limitaban a aguantar atrás esperando que pasara el chaparrón. Jiménez, omitiendo los “consejos” de Luis Fabiano, salió de inicio con tres centrocampistas sacrificando la banda de Navas, y apostó por Renato, Duscher y Romaric acompañados de Adriano.

Los nuestros pasaron 30 minutos agazapados, despejando balones y dejando que corriera el tiempo. Pasado ese momento, el equipo dio un pasito adelante y empezó a trenzar algunas jugadas que permitieron a los nuestros llevar algo de peligro a la portería de Ricardo.

Una vez más, los nuestros había mostrado una actitud timorata, falta de ambición y habían tirado a la basura casi media parte.

Así se llegó al descanso, en una primera parte aburrida y sin fútbol, donde los nuestros habían estado más pendientes de no encajar ningún gol que de intentar ponerse por delante en el marcador.

El segundo tiempo empezó sin cambios, tanto en jugadores como en fútbol, y una vez más era Osasuna el que más buscaba la portería cotnraria, abusando, eso sí, del pelotazo y los centros al área.

Poco había pasado cuando Kanouté notaba un pinchazo en el pubis y tenía que ser sustituido por Navas y más adelante, Jiménez decidía dar entrada a Capl por un cansado Adriano.

El equipo volvía a jugar con dos carrileros natos, con Capel en la izquierda y Navas en la derecha, y Renato y Luis Fabiano por delante.

Y ahí apareció el Sevilla, seguro atrás y sacando buenas contras, principalmente por la banda izquierda, hasta que el colegiado, en una rigurosísima decisión, le sacaba la segunda tarjeta a Romaric por un inexistente codazo, y dejaba a los nuestros con un hombre menos.

Poco había hecho el equipo hasta entonces y menos se presumía que iba a hacer con 10.

A partir de ahí otra vez lo mismo, con el equipo metido atrás dando por bueno el empate y con tan sólo Capel intentándolo en ataque.

De ahí al final, con ambos equipos contentos con el punto conseguido, como todos tuvieran claro que era lo que habían venido a buscar.

Ayer el equipo volvió a sacar su cara B, la que muestra un equipito del montón, sin ambición, que tira a la basura muchos minutos y que se conforma con un punto.

Un dato importante hoy ha sido que los nuestros han hecho más faltas que el rival y eso lo dice todo.

Hemos salido a buscar el empate y lo hemos conseguido.

Luego veremos si el punto es bueno o malo, pero por ahora queda claro que la imagen ofrecida ayer noche no es la de un equipo de Champions.

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