Muy mal para empezar (2-0)

El equipo cayó ayer en un partido de esos para olvidar, en el que nada salió como debiera y donde el míster tomó muchas decisiones extrañas.

Para empezar cuesta entender que el equipo se refuerce con tres jugadores importantes y ninguno de ellos sea de la partida, aunque eso no debería luego tener relevancia en el juego del equipo. Y me cuesta entender que durante la pretemporada se prueben mil combinaciones y al final el equipo empiece sin nada de los testado, con el siempre creativo Duscher en el medio y con un habitual en los onces como J.Carlos jugando un derbi de filiales.

Como siempre, el equipo ha salido a caminar, a verlas venir, a esperar que pasaran los minutos y confiarlo todo a un chispazo de los de arriba o a un fallo rival.

Los primeros 45 minutos han sido nulos, de caminar, de verlas venir y sólo han servido para sorprenderte cada cierto tiempo al ver que algún jugador que creías en el banquillo estaba caminando por el césped.

¿Ha jugado Luis Fabiano el primer tiempo?. ¿Y Navas?.

Y para colmo de males, segundos antes de acabar la primera parte el árbitro expulsa a Kanouté (su primera expulsión desde que está con nosotros) por una plancha sobre Marchena que, como es habitual, éste ha exagerado hasta conseguir que el árbitro le enseñara la segunda amarilla al malí.

Con el equipo andando, uno menos y un pésimo planteamiento nos íbamos al descanso arrancando un puntito lo que era un claro motivo de alegría y esperanza: estábamos sacando un punto andando, si en la segunda parte corríamos podía ser la leche.

Pero esa ilusión ha durado lo mismo que los minutos de descanso por que al ver salir al equipo al campo se ha visto que era más de lo mismo.

Ni un cambio táctico, ni un retoque, nada.

Y si pensaba que la cosa no podía ir peor, Mata a los 10 minutos me ha demostrado lo contrario rematando un balón suelto que rompía el empate.

A partir de ese momento uno imagina que el equipo sacará la rabia, el pundonor y que viendo que todo está perdido, desde el banquillo se buscará un solución que le de al equipo algo más de mordiente arriba después de estar 60 minutos sin ni si quiera chutar a portería.

Pero nada.

Ni orgullo, ni rabia ni nada y para colmo el cambio de Negredo por Perotti.

¿Qué pensaba Jiménez dejando en el campo a los dos mediocentros más lentos del mundo?, ¿tan indispensable era Duscher perdiendo 1-0 para quitar a Perotti?.

Poco después, cuando el equipo seguía sin rematar a portería, sin crear ni una sola ocasión y mereciendo algún gol más en contra, el míster, en otro alarde de valentía, decide quitar a Luis Fabiano para dar entrada a Koné.

¿Qué se pretendía con ese cambio?, ¿darlo todo en ataque?.

Y mientras Duscher recuperando un balón y perdiendo tres.

Está claro que sólo es un partido y que encima es sólo el primero, pero el problema desde mi punto de vista, es que el equipo sigue siendo el mismo que el año pasado, con una actitud muy muy mala y una entrenador que no sabe aportar nada cuando las cosas se tuercen.

Con lo contento que me he puesto al enterarme que mi suegro tenía ONO en su casa…

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